Cafeína y Teína


Cafeína y Teína

El té también contiene cafeína y otras sustancias parecidas en muy pequeña cantidad, la teofilina y la teobromina. Todos los tipos de té contienen cafeína, pero en diferentes proporciones.  

Teína = cafeína 

Históricamente se pensaba que eran dos sustancias diferentes, pero en realidad no existe diferencia química entre la teína y la cafeína.  

Productos naturales que contienen cafeína:
Café, té, mate, chocolate, guaraná, nuez de cola… 

Concentración de cafeína:

  • Espresso Doble (60ml) 45-100 mg  
  • Café de filtro (240ml) 60-120 mg 
  • Té negro (240ml) 45 mg  
  • Té verde (240ml) 20 mg 
  • Té blanco (240ml) 15 mg  
  • Chocolate (con leche) 100g 15 mg 
  • Chocolate (oscuro) 100g 90 mg  
  • Guaraná (100g) 400-600 mg 

La concentración de cafeína en el té depende de: 

1) La planta, las condiciones (clima, suelo...), la cosecha/temporada, la punta de la hoja contiene más que el resto de las hojas...  

2) La preparación del té: tiempo de reposo, tamaño de hoja, temperatura del agua... Tiempo de reposo corto: 2-3 minutos (efecto estimulante)  

La gran parte de la cafeína está en la infusión mientras el nivel de taninos esta todavía bajo.  

Tiempo de reposo largo: 4-5 minutos = (posee un efecto calmante). 

Después de un tiempo de reposo de 4-5 minutos, el nivel de taninos es más alto y por ello posee un efecto menos estimulante. El nivel más alto de taninos produce un sabor más amargo, por ello es recomendable añadir algo de azúcar o leche.  

 

El efecto de la cafeína 

El efecto de la cafeína depende siempre de la dosis y de factores individuales de cada persona respecto al consumo de la misma.  

Al ingerir un producto con cafeína, el cuerpo inmediatamente lo hace circular por el sistema sanguíneo, llegando a producirse la concentración máxima en el cuerpo a los 15- 45 minutos. La eliminación completa de la cafeína en el organismo se produce entre 3-6 horas después de su consumo.  

Los fumadores metabolizan la cafeína en el cuerpo dos veces más rápido que los no fumadores porque el humo de tabaco contiene substancias que afectan el metabolismo de la cafeína.  

a) El sistema nervioso central (SNC) y el sistema vegetativo:
La cafeína estimula SNC y con ello inhibe el sueño, nos mantiene despejados, mejora el ánimo y la capacidad mental para aprender, además de disminuir el tiempo de reacción de los sentidos.  

b) Sistema cardiovascular:
La cafeína aumenta el rendimiento coronario varias formas: tiene un efecto vasodilatador y aumenta el riego sanguíneo, explicando así los efectos que posee en la estimulación mental. En las personas que no están acostumbradas a su consumo se produce un gran aumento de la tensión arterial.  

c) Sueño:
La cafeína estimula el cerebro e interfiere con el sueño. Por esto se recomienda no ingerir café, te (etc..) las últimas tres o cuatro horas antes de iniciar el sueño, sin embargo el efecto que puede tener la cafeína depende mucho de cada persona y su nivel de sensibilidad y acostumbramiento respecto a la cafeína. En general, una ingesta moderada de cafeína a lo largo del día no interfiere con un buen dormir, sin embargo una ingesta alta y regular de cafeína durante el día puede conducir al surgimiento de síntomas de privación en la noche los que perturbarán el sueño.

d) Riñones:
La cafeína posee un efecto diurético aumentando la secreción de los líquidos en el cuerpo  

 

La diferencia entre el café y el té respecto a la "cafeína" 

Cabe notar que el cuerpo absorbe rápidamente la cafeína del café, lo que provoca un inmediato incremento de la actividad cardiovascular. En cambio se cree que los polifenoles del té ralentizan el ritmo de absorción.  

Los efectos de la cafeína se notan más lentamente, pero son más duraderos, por lo que el té es mucho más revitalizante que el café.  

La cafeína del café tiene un efecto más rápido pero también más breve, estimula rápidamente pero pasado este efecto se produce en el organismo una disminución importante de la energía llegando a producir hasta sensación de sueño.  

El té no es un estimulante tan potente como el café, pero mantiene su nivel en el cuerpo durante más tiempo. La cafeína del té se metaboliza de forma más lenta por estar unida a otras sustancias que contribuyen a su “biodisponibilidad.”  

La cafeína del café es asimilada por la corteza suprarrenal, produciendo así el reparto por el organismo de la adrenalina (hormona de estrés). El cuerpo para compensar reacciona con el reparto de Noradrenalina.  

Sin embargo, la cafeína contenida en el té estimula otras sustancias (coloidales) que afectan a los sistemas nerviosos simpático y parasimpático. El reparto de la adrenalina en este caso es un efecto secundario y más suave. Por eso no se crea un estado de "estrés". El té estimula, ¡pero no irrita!